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Fernando Rubiera: “Los fondos mineros no fracasaron, estaríamos peor sin ellos”

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El catedrático identificó en las Jornadas sobre el cambio productivo los sectores con más potencial en Asturias: agroalimentario y metalúrgico

Beatriz Egido y Fernando Rubiera, en la jornada celebrada en el campus de Mieres. [Foto: La Nueva España/Vivas]

Beatriz Egido y Fernando Rubiera, en la jornada celebrada en el campus de Mieres. [Foto: La Nueva España/Vivas]

El Principado aborda un cambio en el modelo productivo en el que la Fundación Juan Muñiz Zapico de CC OO quiso poner ayer su granito de arena. Así, llevó hasta el campus de Mieres a una serie de expertos quienes pusieron algo de luz sobre lo que pueden esperar los asturianos. Entre ellos destacó el catedrático de Economía Urbana Regional de la Universidad de Oviedo, Fernando Rubiera, quien identificó los sectores económicos con mayores potenciales. También rompió una lanza por el desarrollo de los fondos mineros que, en su opinión “no fracasaron. Estaríamos mucho peor sin ellos”. Unas palabras que también reafirmó el economista Darío Díaz, que fue otro de los ponentes en la jornada.

Rubiera hizo alusión al primer informe realizado por la Cátedra para el Análisis de la Innovación en Asturias, “que hace un análisis de la situación actual de la economía para identificar la potencialidad de los sectores para ayudar a focalizar los fondos europeos”. En sus conclusiones, el experto aseguró que la economía asturiana “está en una situación delicada porque tiene pocos sectores sólidos, siendo en su mayoría débiles, es decir, con alta especialización pero baja productividad”. Por eso, el Principado “precisa una estrategia de especialización inteligente para que esos sectores sean más sólidos”.

¿Y cuáles son los sectores con mayor potencial en Asturias? El catedrático hizo alusión al sector agroalimentario, “pero reforzado por un competitivo sector de la hostelería y el turismo”. También el metalúrgico, “en el que somos muy potentes y líderes dentro de Europa, aunque habría que vincularlo con el sector metalmecánico”. También destacó todo lo relacionado con el envejecimiento, salud, ocio y turismo, “sobre todo en las áreas urbanas”. Sobre este último aspecto, apuntó Rubiera que “el principal generador de plazas hoteleras en Oviedo es la clínica de los Fernández-Vega”.

Otro potencial asturiano es lo relacionado con los servicios de informática, ingenierías o alta tecnología. “Hay oportunidades, pero no consiguen destacar, porque cuando una empresa funciona se acaba marchando a Madrid, y es que estas actividades necesitan un entorno urbano muy potente”, explicó. En este sentido, para potenciar este sector, “hay que construir un área metropolitana en Asturias que conseguiría ser la quinta o sexta ciudad más grande de España y podría competir con Bilbao, Valencia o Zaragoza”. En cuanto a la transición energética y la digitalización, “estamos muy bien situados para recibir fondos europeos, pero ese dinero no servirá para generar demasiado empleo ni potencialidad de arrastre sobre la economía asturiana”.

El economista Darío Díaz, por su parte, aseguró que “estamos ante la tercera reconversión industrial la idea es que el cambio del modelo productivo sea el más adecuado para los trabajadores”. Esta tercera reconversión surge “cuando se cruza el cambio energético con la pandemia”. Asimismo, dio cuenta de que los fondos europeos “son la última oportunidad que vamos a tener para regenerar esta región” y apuntó a las comarcas mineras como una de las zonas que más precisan estas ayudas. Por último, el experto apoyó mantener la industria tradicional, como la siderúrgica y metalúrgica, “que siguen teniendo un potencial enorme” y demandó “más estrategias territoriales”.

Impulso

Las jornadas fueron inauguradas por el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez; el secretario general de CCOO en el Caudal, Sergio Vicente; y la directora general de Energía. Minería y Reactivación del Principado, Belarmina Díaz Aguado. Esta última aprovechó para explicar las actuaciones que la Consejería de Industria, Empleo y Promoción Económica lleva impulsando desde el inicio de la legislatura para hacer frente a la doble transformación ecológica y tecnológica. En su opinión, “ha de abordarse necesariamente a través de la colaboración público-privada y el diálogo social”. La directora general puso como ejemplo del trabajo realizado el impulso de la primera comisión mixta promovida por una comunidad autónoma para analizar el impacto estructural de la descarbonización. También habló de las estrategias de transición energética justa y de rehabilitación energética de edificios, así como las diferentes líneas de ayudas gestionadas por su departamento.

Unai Sordo: «No hay riesgo de un futuro sin sindicatos»

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El secretario general de CC OO analiza en Gijón los cambios del mundo laboral

J. L. A.

Unai Sordo escucha a Ángel de la Calle, a la izquierda, en presencia de Úrsula Szalata. [Foto: Juan Plaza]

Unai Sordo escucha a Ángel de la Calle, a la izquierda, en presencia de Úrsula Szalata. [Foto: Juan Plaza]

La «Semana negra» es también un festival de debate e ideas. Unai Sordo (Baracaldo, 1972), secretario general de CC OO, la mayor organización española por número de afiliados, habló ayer en Gijón de su libro «¿Un futuro sin sindicatos?». Y dio una respuesta clara a esa pregunta: «No hay riesgo de un futuro sin sindicatos».

El líder sindical dejó claro, no obstante, que no está escrito aún el tipo de sindicalismo que surgirá de las mutaciones socioeconómicas que vivimos: «Un sindicato no puede ser solo pura retórica; hay que cualificar aún mucho más la acción sindical». Unai Sordo, que fue presentado por Úrsula Szalata, subrayó que el mundo laboral en el que surgió y se desarrolló el sindicalismo conocido «saltó por los aires» tras la Gran Recesión de 2008. Y añadió: «La clase trabajadora es hoy muy distinta, con intereses muy diversos y, a veces, hasta aparentemente diferentes, y el sindicato tiene que ser útil en todas esas realidades». Una fórmula: «Pasar de estar con el periscopio al microscopio».

Unai Sordo defendió un sindicalismo «socio-político» y llamó a la reflexión sobre las semanas de confinamiento por el covid-19: «Hace poco se hablaba casi de postrabajo, pero nuestra sociedad se hubiera venido abajo sin los trabajadores de los sectores esenciales, precisamente los que tienen salarios más bajos». Un libro sobre un mundo en cambio.